Comencé en ésto de blogger con 16 años pero no le di vidilla al blog hasta los 18 tras empezar la universidad. En un principio sólo hubo cabida para series pero luego expandí la temática a todo aquello que tuviera un mínimo de guión/ficción; ¡hasta la propia vida, señoras! Decía Susan Sontag: "En las buenas películas, existe siempre una espontaneidad que nos libera por entero de la ansiedad por interpretar". Bienvenidas. Contacto: oscarrusvicente@gmail.com

domingo, 24 de febrero de 2013

'Bestias del sur salvaje', hacia lo salvaje y más allá



(Sin spoilers) Serían las ocho menos cuarto de la mañana cuando el pasado miércoles, andando bajo la lluvia, sonó en mi mp3 de forma aleatoria la canción 'Hoy es el principio del final' de Amaral; su estribillo "Yo te prometo que no voy a llorar" me puso los pelos de punta y me hizo recordar la película que había visto la noche anterior: 'Bestias del sur salvaje' (Beasts of the Southern Wild, 2012) y en especial una frase de la protagonista muy similar a la de la canción. Me costó dormir e incluso desperté a mis padres a las tantas de la madrugada para contarles lo emocionado e impactado que me encontraba tras ver el primer largometraje de Benh Zeitlin.

"Thought provoking" lo llaman los yankis - "dar que pensar" en español- y es que aquí un servidor le dio bastantes vueltas a la cabeza al desenlace de la historia cuyo eje principal es la supervivencia, ya sea a acontecimientos catastróficos de la naturaleza como a aquellos que conciernen al ser humano y su existencia en este mundo. 'Bestias del sur salvaje' es un tren que arrolla al espectador -si acepta la propuesta- y le deja en su sitio seguramente más acomodado que el de sus personajes: ¿No somos conscientes de lo afortunados que somos? ¿Se es más feliz cuando se tiene lo menos posible? Pero ante todo es un relato a cerca de la relación paterno-filial, aquella que alberga el amor más poderoso: el de un padre hacia una hija. Me maravilla la idea de que haya gente como la de la película; aquella que defiende su casa, su naturaleza y su modo y filosofía de vivir, que reta y se enfrenta a los percances de la vida de la mejor forma posible: riendo, bailando  y bebiendo. Ignoremos las lágrimas como lo hace Hushpuppy -la protagonista- y no nos quedemos atrás en el camino. Agarrémonos a la fantasía, comámonos el mundo y hagamos que nuestros descendientes nos recuerden por algo memorable que hicimos.

jueves, 21 de febrero de 2013

'Aquí y allá', cuando el silencio reina

Sin spoilers | "Y no es verdad que una imagen valga más que mil palabras porque las imágenes por sí mismas dicen poco y explican aún menos." Con esta frase me topé en la última hoja de mi bloc de notas hace unos cuantos días. Desconozco al autor de tal frase o de donde la copié pero - aún no estar muy de acuerdo con ella- me viene como anillo al dedo para explicar mis impresiones a cerca de 'Aquí y allá', primer largometraje del hasta hace poco tiempo desconocido Antonio Méndez Esparza, quien tan sólo había dirigido y escrito anteriormente el corto 'Una y otra vez' y cuyo nombre ha empezado a sonar con relativa fuerza tras haber cosechado el éxito en varios festivales de cine de alrededor del mundo como Jerusalem, Tokyo, Dubai, Londres, Estocolmo, Montreal o Sao Paulo. 

Ayer, 22 de febrero, tuvo lugar en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid la proyección de la película y un posterior coloquio con su director y uno de sus productores que se incorporó de manera imprevista.  'Aquí y allá' es un drama puro y duro cuya temática es la inmigración; concretamente la vuelta de un mexicano a su pueblo -donde reside su familia- tras haber pasado varios años en Nueva York. Su estreno en España será el próximo 1 de marzo.

Lamentablemente la película no me ha convencido en absoluto; su estética y apariencia de documental, la inexperiencia de los intérpretes -cuyos diálogos a veces costaba entender-, la extrema lentitud narrativa y el abuso de silencios interminables me alejaron totalmente de la historia y de los personajes. El retrato de la cultura y la tradición mejicana es esbozada pero siempre en segundo plano o de forma escueta y la posible denuncia social del film es algo que lamentablemente no es sólo propio de México sino también de España y más países por lo que el impacto queda reducido. Aún así considero realmente interesante el planteamiento pero no tanto su desarrollo ni desenlace. Lo que me generó dudas fue la marcada división en tres actos ya que cada uno de ellos empieza con un fundido a negro y letras en blanco -"aquí", "horizonte" y "allá"- pero por el contrario la propia narración parece huir del esquemático "planteamiento-nudo-desenlace"

Con respecto al coloquio, Antonio Méndez Esparza se mostró muy simpático, contó cómo surgió la idea de filmar esta historia y aportó curiosos detalles del casting, la grabación y la post-producción. Independientemente de si la película me gustara o no, el esfuerzo y el curro es altamente notable. Obviamente es un producto cuyo público es bastante reducido -tanto el director como las productoras involucradas en el proyecto son conscientes de ello- pero quizás seas tú uno de ellos y logre emocionarte y ver más allá de los silencios. Os dejo con el trailer.


lunes, 18 de febrero de 2013

'Enlightened', ¡qué bello es vivir (o no)!


(Sin spoilers) Ay, 'Enlightened'. Tan brillante y tan infravalorada. Tan marginada por la crítica y tan eclipsada por su compañera de emisión durante la reñida noche de domingo, 'Girls'. El pasado 10 de enero ambas series regresaron con sus segundas temporadas a HBO y he de confesarlo: las aventuras de Amy Jellycoe me conmocionaron de tal manera en su primera tanda de episodios -emitidos allá por el otoño de 2010- que mi hype estaba por las nubes; ¡a toma por culo Lena Dunham/Hannah Horvath! Ya os hablé de ella el pasado agosto.

Y claro, el hype pasa factura y no perdona; con ello no quiero decir que haya dejado de ser una de mis series favoritas sin embargo el arco argumental que su creador y guionista Mike White -quien además interpreta al albino y frágil Tayler- ha decidido construir a lo largo de esta segunda temporada -expuesto ya en la season finale de la anterior- no posee el mismo encanto y gancho que aquel viaje introspectivo, espiritual y emocional de la protagonista, su madre Helen y su ex-marido Levi. La esencia de 'Enlightened' sigue intacta; tocar la fibra sensible -en especial con el fabuloso 2x05 del que más adelante hablaré-. dejar huella en el espectador, obligarle a reflexionar ya no sólo sobre la corrupción del ser humano sino también la de empresas multinacionales y por supuesto "odiar-amar" a su egocéntrica protagonista. Sigue siendo un relato de segundas oportunidades, de redenciones y de sueños hechos realidad tras una larga espera; un canto a la vida a pesar de lo oscura y cruel que a veces resulta.

Sin embargo 'Enlightened' ha evolucionado e incluso se ríe de la premisa del capítulo piloto a lo largo del 2x03 cuyo absoluto protagonismo recae en Levi y su estancia en Hawai. Pero no sólo Levi pasa de ser secundario a protagonista total de un episodio ya que el propio Tayler es la espina dorsal -¡e incluso la voz en off!- del mágico 2x05 "The Ghost Is Seen", el cual ya no sólo vuelve a arriesgar desde el punto de vista narrativo  sino que condensa en 20 minutos una corta y preciosa historia de amor entre dos personas que llevan demasiado tiempo ahogadas entre tanta soledad y están hartas de ser simples fantasmas. Pura magia y puro amor, señores. Incluso la página web estadounidense TVLine se hizo eco hace varios días de la pequeña revolución amorosa de 'Enlightened', alabando la interpretación de  Molly Shannon y Mike White. 

Aún quedan dos episodios para finalizar la segunda temporada -¿no son un pelín rácanos los señores de la HBO?- pero me aventuraría a definirla con la siguiente frase de José Saramago: "Las tres enfermedades del hombre actual son la incomunicación, la revolución tecnológica y su vida centrada en su triunfo personal."  Vedla, no os arrepentiréis.

domingo, 17 de febrero de 2013

‘In Treatment’: labios fruncidos, señal de corazón frío


(Sin spoilers) Me permito utilizar una de las tantas ingeniosas frases de la película ‘Amélie’ (Jean-Pierre Jeunet, 2000) para más adelante exponer una ocurrencia a cerca de la maravillosa serie de HBO ‘In Treatment’-la cual se mantuvo en antena durante tres temporadas entre 2008 y 2010-y en especial de sus personajes cuya mayor atracción reside en lo corrientes que son. 

‘En Terapia’ –como es conocida aquí en España- es una serie sumamente especial para mí.  Comencé a verla el pasado septiembre, sin embargo dejé a medias la primera temporada por falta de tiempo. Me olvidé de Paul, de Laura, de Sophie, de Alex, de Jake, de Amy, y de Gina. Me olvidé de sus ficticios conflictos para ocuparme de los míos. Pero esta semana he regresado a consulta –a las afueras de Maryland donde vive Paul Weston- y he podido comprobar todo lo que me había perdido estos últimos meses. La premisa de la serie es sencilla: el día a día de un psicoanalista con sus pacientes. Cada episodio se centra en una única sesión de terapia con un paciente, distinto para cada día de la semana, incluido él mismo con la sesión con su propia psicoanalista los viernes. ‘In Treatment’ es densa, emocionalmente muy intensa e incluso a veces difícil de digerir. Es el espejo de algo de nuestras vidas; es imposible no tener algo en común tanto con los psicoanalistas como con los pacientes. Exige al espectador total atención; no perderse ni una palabra de sus personajes. Y sorprendentemente, a pesar de la coherencia de los arcos argumentales y sus personajes - lo cual posibilita al espectador anticiparse a los hechos- es imprevisible. Además, la limitación de tiempo y espacio juega a su favor y los encargados de la ficción la exprimen al 100%. Si bien es cierto que hay planteamientos o escenas que a veces pecan de cierta "inverosimilitud" debido a la propia acotación. 

La razón del título del post es la siguiente: en un principio los personajes están cohibidos y muestran cierta frialdad e incomodidad al relatar sus problemas para poco a poco asentarse en la dinámica entre psicoanalista-paciente, coger confianza y mostrar sus sentimientos sin pudor alguno e incluso actuar de forma impulsiva e improvisada; se dejan llevar por sus emociones.

Tan sólo he visto los 43 episodios que conforman la primera temporada –el adjetivo ‘placentera’ se quedaría corto para definirla’-  pero hay dos refranes que le vienen como anillo al dedo; el primero sería “En casa de herrero, cuchillo de palo” y el segundo “Consejos vendo y para mí no tengo”. Si aún no la habéis visto, hacedlo, pero con cierta calma y saboreando cada diálogo, cada historia personal, cada nota musical y cada interpretación. Grabiel Byrne, Melissa George, Blair Underwood, Mia Wasikowska, Embeth Davidtz, Josh Charles y Michelle Forbes se comen la pantalla y se ganan al espectador -y la credibilidad que éste les otorga- independientemente de si el personaje resulta simpático o no. Como dirían los yankis... "In Treatment is a must".

jueves, 14 de febrero de 2013

Tres películas en cartelera que merecen la pena


(Sin spoilers) Si hay un rasgo por el que 'Fringe' (FOX, 2008-2013) ha destacado notablemente a lo largo de sus cinco temporadas en antena -y cien episodios- es el planteamiento de que el amor siempre es el motor de las acciones de sus personajes... y por tanto el origen y la solución de todo tipo de conflictos y arcos argumentales; quien haya visto la serie me entenderá. Es por ello que hoy me gustaría hablar de tres películas que actualmente están en cartelera y que por un motivo u otro el amor acaba siendo el antídoto de los conflictos de sus protagonistas. 

La primera de ellas es 'Las ventajas de ser un marginado' ('The Perks of Being a Wallflower'); adaptación cinematográfica de la novela de 1999 del mismo nombre y ópera prima de Stephen Chbosky, quien además es el autor del libro. Protagonizada por Logan Lerman, Emma Watson y Ezra Miller, se trata de un drama de corte romántico en el que la adolescencia, la amistad y la homosexualidad se conjugan de manera satisfactoria para ofrecer un relato que aunque en un principio parezca ser una amalgama de clichés y estereotipos se desliga de ellos y deshoja progresivamente y de manera sutil un argumento adulto, duro e incluso oscuro pero cuyo mensaje final invita al optimismo. El punto de partida de largometraje es la entrada de Charlie en el instituto tras haber pasado por una época de su vida un tanto oscura -información que el espectador poco a poco descubre- y a partir de entonces deberá hacer frente a asuntos como la propia amistad, los conflictos familiares, las primeras citas, el sexo, las drogas y por supuesto su pasado. La película cuenta además con una serie de personajes secundarios interpretados por famosos rostros televisivos como Kate Walsh ('Anatomía de Grey'), Nina Dobrev ('The Vampire Diaries'), Joan Cusack ('Shameless') Mae Whitman ('Parenthood') y Dylan McDermott ('American Horror Story') y una acertadísima banda sonora compuesta por canciones como Heroes de David Bowie y Asleep de The Smiths.

"Aceptamos el amor que creemos merecer." -Charlie

La segunda de ellas es 'El lado bueno de las cosas' ('Silver Linings Playbook') cuyo director es el siempre polémico David O.Russell. En este caso se trata de una dramedia romántica cuyo punto de partida también resulta demasiado oscuro. Bradley Cooper y Jennifer Lawrence dan vida a Pat y Tiffani respectivamente; dos personas que en los últimos meses de sus vidas se han adentrado en una espiral de autodestrucción por culpa de sus ex-parejas pero que a raíz de su primer encuentro comienzan a recuperarse. Pat regresa a casa de sus padres (Robert de Niro y Jacki Weaver) tras haber pasado ocho meses en una institución mental por agredir al amante de su mujer y con el único propósito de recuperarla. Por su parte, Tiffani se refugia en el sexo tras haber muerto su marido. Divertida y triste, la película emociona y provoca carcajadas a partes iguales gracias a las excéntricas y exageradas personalidades de sus personajes. La pareja protagonista desprende una química increíble y el tramo final del largometraje -en total dura más de 2 horas- es conmovedor.

La tercera y última es 'Las sesiones' ('The Sessions') de Ben Lewin. John Hawkes interpreta a Mark O'Brien, un poeta y periodista tetrapléjico que a sus 38 años decide perder la virginidad. En su camino en busca del placer se encontrará con la ayuda de un sacerdote (William H.Macy) y una "profesional del sexo"  llamada Cheryl (Helen Hunt). Retorcido argumento que sin embargo permite desarrollar un relato que desprende naturalidad y amor por la vida misma. Me sorprendió bastante el desnudo integral de Helen Hunt y el humor tan ácido del personaje de Mark.

Tres películas que dejan una gran sonrisa de oreja a oreja; ¡al mal tiempo, buena cara!

jueves, 7 de febrero de 2013

'Keep the lights on': donde hubo fuego, cenizas quedan

(Sin spoilers) Tediosa y repetitiva historia la que se nos cuenta en 'Keep the lights on' (Ira Sacks, 2012). Se trata de un largometraje de trasfondo autobiográfico que relata la relación entre dos hombres homosexuales a lo largo de diez años marcada por la adicción, los secretos, el amor y la esperanza. Thure Lindhardt y Zachary Booth dan vida a Erick Rothman, un director de cine danés que vive en Nueva York y Paul Lucy, un abogado de la industria de la publicidad, adicto a la heroína y al sexo.  Drama romántico "indie" que pretende ser un relato íntimo e innovador que sin embargo acaba aburriendo al explorar continuamente los mismos conflictos y vaivenes de una relación tortuosa desde la década de los 90 hasta 2008. No compro el relato en sí por su monótono argumento pero si la reflexión a la que me ha hecho llegar: en realidad este mundo está lleno de parejas como Erik y Paul que obedecen al "ni contigo ni sin ti". Una pena. Me quedo con la dulzura y fragilidad del personaje de Erik ("Sólo quiero estar desnudo contigo" pronuncia en un determinado momento de la película), su trabajo en un documental sobre el desconocido artista homosexual Avery Willard -que existe en realidad- , y las imágenes de Nueva York.

La otra cara de la moneda es la enternecedora y muy personal  'Weekend' (Andrew Haigh, 2011), una de mis pelis favoritas [actualizado el 28 de febrero] que se estrenará en España el 1 de marzo.

domingo, 3 de febrero de 2013

'Seis puntos sobre Emma': ojos que no ven, corazón que si siente


(Sin spoilers) “Tengo 29 años pero no sé si los aparento porque no veo una mierda”. Así se presenta Emma en un grupo de terapia de discapacitados al que ha decidido acudir; es una joven ciega que trabaja como coordinadora de Teléfono de la esperanza, sale con un chico llamado Jorge desde hace año y medio y su mayor deseo en la vida es ser madre. Sin embargo al descubrir una mañana que no se ha quedado embaraza de él, opta por romper la relación y así emprender la búsqueda de un “espermatozoide perfecto” –según palabras textuales de la protagonista- sin necesidad de enamorarse ni sentimientos. En su camino conocerá a dos hombres que perfectamente podrían dejarla embarazada; uno de ellos es Germán, el psicólogo del grupo de terapia, mientras que el otro es Diego, hermano de su amiga y vecina Ángela.

El director de ‘Seis puntos sobre Emma’ es Roberto Pérez Toledo, quien hasta el rodaje de este largometraje sólo había dirigido una docena de cortos; se trata por tanto de su ópera prima. Vistos algunos de sus cortometrajes –‘Rotos’ (2012), ‘Los gritones’ (2010), ‘Nuestro propio cielo’ (2008),  ‘Tetequiquiero’ (2010) y Vuelco (2005)- se observa claramente los temas predominantes de su cine: el amor, la discapacidad física e incluso chistes a cerca de ello, el desengaño amoroso, el amor no correspondido, la infidelidad, la inseguridad, los secretos, las mentiras, la sinceridad tardía, el sexo y la capacidad o no de transmitir los sentimientos. Actualmente se encuentra inmerso en el rodaje de su segundo film ‘Al final todos mueren’, el cual se estrenará a lo largo de este año.

Catalogada como una “dramedia” –mezcla de drama y comedia-, el romance y la discapacidad de sus personajes son los principales ejes sobre los que giran las tramas tanto principales como secundarias. Pienso en el público al que podría estar dirigida la película y me aventuraría a decir que ‘Seis puntos sobre Emma’ hace las delicias de cualquier espectador –cinéfilo o no- primordialmente por  tres motivos: su protagonista, su sencillez argumental y su corta duración (1 hora y 20 minutos escasos).

Verónica Echegui, Álex García y Fernando Tielve dan vida a este singular e irregular triángulo amoroso protagonista. El resto del elenco está formado tanto por rostros conocidos de la televisión nacional como Nacho Aldeguer (‘Cuéntame, ‘La Pecera de Eva’), Antonio Velázquez (‘Tierra de Lobos’) y Mariam Hernández (‘Fenómenos’, ‘Gran Reserva’, ‘Cuestión de Sexo’) como por otros totalmente desconocidos; es el caso de Mabel del Pozo, Antonio Hernández, Soledad Melián, David Mora, Blanca Rodriguez, Paloma Soroa, Sofía Valero y Enekoiz Noda.

Con respecto al guión de ‘Seis puntos sobre Emma’, la idea central de la historia es sumamente sencilla y la narración obedece sistemáticamente al esquema “planteamiento-nudo-desenlace”. Con respecto al ya mencionado triángulo amoroso protagonista, sí me creí la relación entre Emma y Germán –cuya química y tensión sexual es palpable- pero no la de la joven con Diego, básicamente por lo desdibujado que resulta este último personaje; no logré comprender sus motivaciones, un tanto confusas, ni su impreciso pasado del que sólo se da una pincelada a través de un diálogo. Las tramas secundarias sí me han parecido un acierto.

Los diálogos desprenden gran naturalidad pero ante todo muchísima ironía y -¿por qué no?- mucha mala leche también. A pesar de que la acción a veces decae, el resultado final es altamente satisfactorio y denota la firmeza del director a la hora de marcar el destino de sus personajes. Con respecto a la interpretación de los actores, el nivel es muy aceptable pero es Verónica Echegui quien se come a sus compañeros de reparto al resultar tremendamente convincente. Emma es una mujer egoísta, que utiliza a los demás jugando con sus sentimientos para poder salirse con la suya pero aún así se gana el corazón del espectador. Álex García está para comérselo dada la dulzura de su personaje pero Fernando Tielve no me ha convencido en absoluto.

En resumen, ‘Seis puntos sobre Emma’ es una grata sorpresa y un ligero entretenimiento que en mi caso ha dejado huella. Las tramas se desarrollan y desembocan de una forma realista sin abusar del “happy ending”. El mensaje de la película está claro: no se puede tener todo en esta vida.

sábado, 2 de febrero de 2013

'Rabbit Hole', más allá del dolor

¡Uau! Sorpresón me he llevado con 'Rabbit Hole', tercer y último largometraje de John Cameron Mitchell -responsable también de 'Hedwing and the Angry Inch (2001) y 'Shortbus' (2006)- que se estrenó durante el año 2010. Se trata de la adaptación cinematográfica de una novela, que a su vez es la adaptación que su autor David Lindsay-Abaire hizo de su propia obra de teatro ganadora del Pulitzer en 2007. 

(Sin spoilers) El punto de partida del film es el duelo que debe afrontar un matrimonio tras la muerte de su hijo de cuatro años en un accidente de coche. Nicole Kidman y Aaron Eckhart dan vida a este malogrado matrimonio formado por Becca y Howie Corbett. El leitmotiv a lo largo de la hora y media que dura el largometraje es la búsqueda por parte de ambos de diferentes maneras de liberar todo su dolor; un dramático y arduo camino en el que se verán involucrados una serie de personajes entre los que se encuentran la madre de Becca -interpretada por una inconmensurable Dianne Wiest-. Pero 'Rabbit Hole' va más allá del ya mencionado trance dramático y deshoja aspectos y temas vitales de lo más interesantes. 

(Ligeros spoilers) Uno de estos temas son las falsas apariencias; Becca y Howie están decididos a mostrar una falsa felicidad y así esconder la tristeza, el drama y el duelo. Ésto me hizo recordar el piloto de 'A dos metros bajo tierra' (HBO, 2001-2005) en el que el personaje de Nate Fisher está harto de la artificialidad con la que se afronta la muerte. ¿Es necesario mostrar el duelo? La religión es otro de los temas que se abordan al tener un peso significativo en los personajes y servir como punto de discusión y confrontación entre Becca -quien simboliza la descreencia en Dios- y su madre -quien simboliza todo lo contrario-. También está presente el "fantasma" de la infidelidad por parte de Howie con una de las compañeras de la terapia de grupo, Gabby -interpretada por Sandra Oh-. La maternidad, la muerte, la soledad, el fracaso en el amor y la amistad, el deseo de olvidar y la imposibilidad de retorno y solución tienen cabida en noventa fantásticos minutos.

Pero el verdadero punto fuerte de 'Rabbit Hole' y lo que da sentido incluso al título de la película es la interacción entre Becca y Jason, el adolescente que atropelló a su hijo. Descubridlo vosotros mismos, espero que os sorprenda y emocione de tal manera como a mi.
"- ¿Y ahora qué? -No sé... algo se nos ocurrirá."