Empecé este blog con 16 años y otro nombre ('Dime que series ves y te diré cómo eres'). En un principio solo hubo cabida para las series de televisión pero más tarde decidí ampliar el contenido a todo aquello que contase con un mínimo de guion/ficción, ¡incluso la propia vida, señorxs! Decía Susan Sontag en 'Contra la interpretación': "En las buenas películas existe siempre una espontaneidad que nos libera por entero de la ansiedad por interpretar". Carrie Bradshaw decía en 'Sexo en Nueva York': "I couldn't help but wonder...". Bienvenidxs. Contacto: oscarrusvicente@gmail.com



jueves, 24 de abril de 2014

Relatos cortos (XII)

«¿Cuántas veces habré echo el amor pensando en el amor?» se preguntó así mismo mientras penetraba a un individuo que rozaba la cincuentena. Dominar a alguien treinta años mayor que él era uno de tantos experimentos sociológicos llevados a buen puerto. Al fin y al cabo lo que menos importaba era el sexo sino conocer historias entre gemido y gemido. A veces descubría, átono, la fotografía de un desconocido ex-amante colocada entre las rendijas de la cama superior de la litera. Otras veces, conocía a un treintañero que, durante su juventud, se dedicaba a robar carteles de cine de las marquesinas de las paradas de autobús y las colocaba en su salón. Tuvieron que transcurrir dos meses para visitar aquel salón y contemplar el póster de 'Todo sobre mi madre' (Pedro Almodóvar, 1999) en sus paredes. Su primer encuentro sexual con un desconocido se saldó con un misterio y un engaño pues tras despedirse el ya-no-tan-desconocido confesó tener pareja: se había convertido en "la otra" sin su aprobación moral. Siete meses más tarde, desviada su rectitud moral, interpretó de nuevo el papel de "la otra" pero esta vez bajo el beneplácito de su yo interior. «Que fácil es ser un hijo de puta promiscuo» sollozó antes de precipitarse al vacío desde un vigésimo piso tras desvelar aquel misterio no resuelto: nunca probaría el sexo con amor.