viernes, 25 de abril de 2014

Relatos cortos (XIII)

Manifiesto a favor de la capacidad de autocontrol:

Si el individuo -ya sea de género masculino, femenino o indefinido- se caracteriza por una impulsividad enfermiza, se deberán poner medidas extremas para achacar dicho problema. Hay manías que se entienden, otras, que se extienden. La impulsividad es contagiosa. No podemos permitir que la población se guíe por el corazón ni por los cinco segundos de lucidez producidos por el éxtasis del tabaco, alcohol o sexo. Como comprenderán ustedes, avispados ciudadanos votantes, no podemos prohibir las drogas por cuestión económica pero sí cortar de raíz las alas de vehemencia. A partir de esta fecha queda terminantemente prohibido todo tipo de material y/o producto que estimule nuestro yo más irracional. El intelecto vencerá. Se ejecutarán las represalias necesarias en caso de desobediencia.