Empecé este blog con 16 años y otro nombre ('Dime que series ves y te diré cómo eres'). En un principio solo hubo cabida para las series de televisión pero más tarde decidí ampliar el contenido a todo aquello que contase con un mínimo de guion/ficción, ¡incluso la propia vida, señorxs! Decía Susan Sontag en 'Contra la interpretación': "En las buenas películas existe siempre una espontaneidad que nos libera por entero de la ansiedad por interpretar". Carrie Bradshaw decía en 'Sexo en Nueva York': "I couldn't help but wonder...". Bienvenidxs. Contacto: oscarrusvicente@gmail.com



miércoles, 18 de junio de 2014

Relatos Cortos (XX)

Abrir la puerta de su apartamento ya no sólo constituía el formal allanamiento de morada de mi otro yo sino la posibilidad de provocar un cara a cara no deseado en dicha coyuntura espacio-temporal. Ambas acciones podrían conducirme a un pleito legal y a otro cara a cara menos deseado aún: la justicia. La policía. Un sistema al que debería rendir cuentas a cerca de mis crueles intenciones en un foráneo universo. Pero de entre todos los escenarios factibles que mi mente había esbozado no se hallaba el vislumbrar mi propia figura ahorcándose en el salón de su casa. Su hogar. Mi primer impulso fue correr y sujetar aquel cuerpo idéntico al mío. Intenté escuchar repetidas veces su respiración en mi imprevisible deseo de que continuara con vida hasta que un sin fin de arcadas y una consecuente hiperventilación se sucedieran. No cabía en mi asombro: había evitado la muerte de quien debía asesinar. En cuestión de segundos el peor escenario contingente se había hecho realidad: el vínculo afectivo.