Comencé en ésto de blogger con 16 años pero no le di vidilla al blog hasta los 18 tras empezar la universidad. En un principio sólo hubo cabida para series pero luego expandí la temática a todo aquello que tuviera un mínimo de guión/ficción; ¡hasta la propia vida, señoras! Decía Susan Sontag: "En las buenas películas, existe siempre una espontaneidad que nos libera por entero de la ansiedad por interpretar". Bienvenidas. Contacto: oscarrusvicente@gmail.com

viernes, 25 de abril de 2014

Relatos cortos (XIII)

Manifiesto a favor de la capacidad de autocontrol:

Si el individuo -ya sea de género masculino, femenino o indefinido- se caracteriza por una impulsividad enfermiza, se deberán poner medidas extremas para achacar dicho problema. Hay manías que se entienden, otras, que se extienden. La impulsividad es contagiosa. No podemos permitir que la población se guíe por el corazón ni por los cinco segundos de lucidez producidos por el éxtasis del tabaco, alcohol o sexo. Como comprenderán ustedes, avispados ciudadanos votantes, no podemos prohibir las drogas por cuestión económica pero sí cortar de raíz las alas de vehemencia. A partir de esta fecha queda terminantemente prohibido todo tipo de material y/o producto que estimule nuestro yo más irracional. El intelecto vencerá. Se ejecutarán las represalias necesarias en caso de desobediencia. 

jueves, 24 de abril de 2014

La escena de la semana (XXII)


Vídeo y texto contienen spoilers | Con una promoción escasa y casi invisible por parte del canal de televisión AMC en comparación con la maquinaria publicitaria de HBO y 'Juego de Tronos', 'Mad Men' volvió el pasado 13 de abril con su séptima y última temporada (*). Los medios digitales, amantes del mal augurio, ya se han aventurado a publicitar su vuelta como un fracaso de audiencias. Yo me pregunto: ¿que más da el juego de audiencias si el pescado ya está vendido? Anyway... Flaco favor le hizo el episodio en sí -normalito- pero  'Mad Men' no suele lucirse en sus season premieres precisamente. Además, sobreanalizar cada episodio no funciona con ella. A veces dudo de si la gente sabe que tipo de serie está viendo tras ochenta episodios. La escena elegida corresponde al 7x01 'Time Zones'; me sorprende que Matthew Weiner haya decidido mantener juntos a Don y Megan tras los hechos acaecidos en la season finale de la sexta temporada. He de decir que Megan es uno de mis personajes favoritos y la protagonista absoluta de mi temporada favorita, la quinta. Si el primer episodio es normalito, el segundo es canela fina al ahondar más si cabe en la relación paternofilial entre Don y Sally. ¿Será ella la clave para la salvación/redención del protagonista? Todo apunta a que sí. También por centrarse en tres personajes femeninos tan interesantes como Peggy, Joan y Dawn. Me da pena que Peggy se haya convertido en el azmerreír de la oficina pero eso le pasa por ir de digna y ser una fresca en realidad. Hubo un tiempo el que fue una fucker total pero ahora  Stan, Ted y Michael pasan de ella. Recordad que Peggy es esa mujer que le hizo una paja a un desconocido en el cine. Tampoco hay que olvidar que Joan se vio "forzada" a mantener relaciones sexuales con un hombre para el beneficio de la empresa durante la quinta temporada. Una escena del 7x01 muestra que aún quedan resquicios de aquel hecho dramático para la pelirroja. ¿Es Dawn la nueva Peggy? Algo está claro: 'Mad Men' no cambia, tan sólo se hace más vieja, y le sientan las arrugas divinamente. 

(*) A los señores de AMC les encantó, por lo visto, dividir en dos partes la quinta y última temporada de 'Breaking Bad' -emitida entre 2012 y 2013- por lo que han decidido hacer lo mismo con la séptima temporada de 'Mad Men' y será emitida también en dos partes entre este año y el próximo. Comparar ambas series a nivel creativo y especialmente económico es mear fuera del tiesto.

Relatos cortos (XII)

«¿Cuántas veces habré echo el amor pensando en el amor?» se preguntó así mismo mientras penetraba a un individuo que rozaba la cincuentena. Dominar a alguien treinta años mayor que él era uno de tantos experimentos sociológicos llevados a buen puerto. Al fin y al cabo lo que menos importaba era el sexo sino conocer historias entre gemido y gemido. A veces descubría, átono, la fotografía de un desconocido ex-amante colocada entre las rendijas de la cama superior de la litera. Otras veces, conocía a un treintañero que, durante su juventud, se dedicaba a robar carteles de cine de las marquesinas de las paradas de autobús y las colocaba en su salón. Tuvieron que transcurrir dos meses para visitar aquel salón y contemplar el póster de 'Todo sobre mi madre' (Pedro Almodóvar, 1999) en sus paredes. Su primer encuentro sexual con un desconocido se saldó con un misterio y un engaño pues tras despedirse el ya-no-tan-desconocido confesó tener pareja: se había convertido en "la otra" sin su aprobación moral. Siete meses más tarde, desviada su rectitud moral, interpretó de nuevo el papel de "la otra" pero esta vez bajo el beneplácito de su yo interior. «Que fácil es ser un hijo de puta promiscuo» sollozó antes de precipitarse al vacío desde un vigésimo piso tras desvelar aquel misterio no resuelto: nunca probaría el sexo con amor.

jueves, 17 de abril de 2014

Relatos cortos (XI)

Tenía la costumbre de salir a fumar un cigarro después de desayunar y antes de ducharse. Aprovechaba las mañanas de sol y poca sombra para pasear por el jardín de la casa de sus abuelos. Nunca fumaba delante de su familia por lo que en cierto modo aquel ritual era jugar al escondite mientras durasen las caladas. Tenía miedo de que le descubrieran por lo que era muy meticuloso a la hora de no dejar rastro de ceniza. ¿La solución? Tirar las colillas a la calle desde el jardín. Pero un día dicha colilla cayó sobre un chico que pasaba por allí y éste se asomó por la cancela para quejarse. Lo que ninguno de los dos sabía -ni imaginaba- es que aquel rifirrafe vecinal  sacudiría sus corazones hasta confines jamás sospechados. Uno dejó el tabaco: el otro, de quejarse. Ambos abandonaron malos hábitos y encontraron la rutina idónea entre desayuno y ducha: quererse.

lunes, 14 de abril de 2014

Relatos cortos (X)

La noticia de que Ignacio Wert había sido hallado muerto en un apartamento de Santa Pola dejó sin aliento a una población sedienta de justicia divina. ¿Qué hacía allí? ¿Cuál había sido el móvil del fallecimiento? Todas las cadenas de televisión nacionales se frotaron las manos -y los bolsillos- ante tal suceso inesperado; los programas matinales extendieron su duración hasta la sobremesa, se suspendió la emisión de nuevos capítulos de series emitidas en prime time y  los late nights resurgieron en el eco de la fatalidad. A partir de las 12 de la noche, todo tipo de teorías tenían hueco en la caja tonta. Si durante el día sólo se podía insinuar y/o teorizar, durante la noche la presunción de inocencia se evanecía y se afirmaban hipótesis como verdad absoluta. Algunos programas lograban, día a día,  impresionantes pero descorazonadores picos de audiencia a costa de dicho personaje público.Tras días de mera especulación y espectáculo, los forenses confirmaron lo ocurrido: Ignacio Wert se había suicidado. Desde entonces todos los medios de comunicación silenciaron todo tipo de información que atentase contra su figura y los espectadores se vieron abandonados en la búsqueda de aquella  incómoda verdad. ¿Qué temía el poder político? ¿Que aquella muerte fuera el germen de más suicidios de políticos? No había algo que enfureciese más a la masa que un misterio no resuelto. Y una necrológica a medio hacer.

sábado, 12 de abril de 2014

La escena de la semana (XXI)


Spoilers en el vídeo | Si 'My Mad Fat Diary' fue una de las series revelación del 2013, 'Please Like Me' es otra que también sorprendió a la blogosfera seriéfila durante el primer semestre del pasado año. Ésta no es británica, sino australiana, pero ambas son productos "de autor" y comparten protagonistas con personalidades muy marcadas. ¿Aún no conocéis a Josh? Se ha llegado incluso a renombrarlo como el Lena Dunham masculino y homosexual pero dudo si tanta comparación es meritoria. Obviando dicho debate, 'Please Like Me' consta por el momento de una temporada de seis episodios a la espera del estreno de una segunda el próximo verano y es igual de puntera en su vertiente cómica que dramática; en un mismo episodio te reirás a pleno pulmón y se te humedecerán los ojos. Cabe decir que el mayor acierto de la serie es dibujar un personaje veinteañero, nini y homosexual alejado del estereotipo mar(i)ca-Queer-as-Folk. O 'Looking', para qué engañar(n)os... Josh también anda buscándose así mismo y no sólo con respecto a su identidad sexual sino como individuo en general. Algo tiene claro: es feo y tiene cara de viejo. Y a mi me tiene ganao'.

Mentalmente divergentes

Sin spoilers | Tony Soprano iba al psicólogo. Quizás Walter White debería haber ido. Rae Earl, la protagonista gorda y desequilibrada -mental- de 'My Mad Fat Diary' también va. ¿Cuántas series han ahondado en la enfermedad mental en la adolescencia e infancia? Aunque no lo parezca, un gran número: 'Skins', 'In Treatment', 'Shameless', 'Friday Night Lights', 'Parenthood', 'Six Feet Under' o 'Girls' (*) e incluso en el apartado nacional: 'La Pecera de Eva' 'Acusados'. Para más inri, Albert Espinosa ('Pulseras Rojas') prepara 'Lucas' para Antena 3, una serie centrada en enfermedades mentales. Vivir en un mundo de etiquetas, estereotipos y prejuicios no ayuda a superar socialmente dicho estigma; es por ello que el cine, la televisión y la literatura (**) contribuyen a su normalización a través de personajes y tramas que vislumbran -en mayor o menor grado de realismo- el día a día de personas que las sufren.

(*) Requiere matizar pues Hannah Horvath, su protagonista, está en la veintena. Sin embargo, su OCD -trastorno obsesivo compulsivo- tiene origen en la adolescencia; al igual que la personalidad múltiple de la protagonista de 'United States of Tara'.
(**) La novela 'La soledad de los números primos' (Paolo Giordano, 2010).

Hoy toca hablar de 'My Mad Fat Diary', una de las series revelación del 2013 que sin pretenderlo -como sí lo hizo 'Misfits'- ha ocupado el puesto vacío que dejó 'Skins'. Comparten fondo pero no forma y quizás ahí reside la herencia de espectadores, anhelados de historias de adolescentes al borde del éxtasis y el abismo. Entonces, ¿qué la hace tan especial? La conversión de Rae en la reina absoluta del show confirmando que éste no es una serie coral más. El que haya personajes satélite que de vez en cuando ganen protagonismo es un plus para no desgastar un personaje tan volátil y voluble como el de Rae: o la odias o la amas. Al igual que el humor es esencial a la hora de enfrentarse a una enfermedad, en la serie se abordan los conflictos de los adolescentes desde una perspectiva tragicómica. Otro plus son el espacio y el tiempo:  los años noventa en Inglaterra. Pero por muchos fuegos artificiales y dibujitos a lo Bridget Jones, el retrato de la adolescencia es tan real que duele. Además nos ofrece uno de los mejores personajes adolescentes escritos: Chloe. Dos temporadas y trece episodios sin confirmación aún de un tercer año, ¡crucemos los dedos!

jueves, 10 de abril de 2014

Relatos cortos (IX)

Y una mañana de noviembre la casualidad se obró y nos juntó en el mismo escenario; tú me reconociste inmediatamente, yo no, muy a mi pesar. Fuiste el revulsivo necesario para acabar mi relación de compromiso con otro individuo iniciada por el auto-engaño del detalle. De repente, todas tus fotos colgadas en las redes sociales -observadas de forma compulsiva y cotilla durante años- vinieron a mi mente y mis ojos le enviaron un mensaje claro y conciso: «¡Es él!» Aquel ¿re?-encuentro fortuito había sido construido por mi imaginación tantas veces que incluso había perdido la cuenta. La experiencia ya me había enseñado que realidad y ficción suelen tener ciertas disidencias pero nunca pensé que nuestro primer encuentro físico se saldaría con miradas de reojo, silencio y una víctima: yo. Sabía que tarde o temprano nos acabaríamos encontrando por los pasillos de la facultad pero me negaba a tal milagro tras tanto tiempo esperando la casualidad de mi vida. Tú pensaste que no te había saludado porque te odiaba, yo pensé que no me habías saludado porque no te acordabas de mí. Te odié durante un tiempo tras amarte otro tanto. Mi único impulso a retomar el contacto era desmitificar tu perfecta persona; descubrir tus debilidades para así convencerme de que en realidad nunca habías sido la persona que me vendiste y yo compré. Sustituir el rencor y el arrepentimiento por la victoria y el amor propio de un egocéntrico reconocido. Lo que nunca esperé es que tus imperfecciones me fueran a enamorar. ¿De qué servía dejar de verte en aquel momento si tu recuerdo ya había sobrevivido durante dos años y medio a una veintena de intereses amoroso-sexuales?

Relatos cortos (VIII)

En los albores del fin de un ciclo vital y esencial como la adolescencia, encontró un gran filón: vivir al límite. Tras años de pasividad y ausencia de acontecimientos que agitaran su corazón, tomó el riesgo de hacer tambalear los cimientos de su propia vida y persona. Nunca se le pasó por la cabeza que aquella libertad acabaría tornándose en su contra. Los continuos altibajos emocionales, producto de numerosas vivencias a las que no supo hacer frente, provocaron un profundo dolor emocional del que no hubo constancia hasta que apareció el físico. Hicieron falta años para descubrir que el único remedio a aquel dolor, era la abstención  emocional. La tristeza y el enfado le provocaban grandes dolores de cabeza por lo que se vio en la tesitura de abandonar su problemática personalidad para dar paso a su versión más indiferente y autómata.