Comencé en ésto de blogger con 16 años pero no le di vidilla al blog hasta los 18 tras empezar la universidad. En un principio sólo hubo cabida para series pero luego expandí la temática a todo aquello que tuviera un mínimo de guión/ficción; ¡hasta la propia vida, señoras! Decía Susan Sontag: "En las buenas películas, existe siempre una espontaneidad que nos libera por entero de la ansiedad por interpretar". Bienvenidas. Contacto: oscarrusvicente@gmail.com

lunes, 24 de agosto de 2015

Relatos cortos (XXII)

El futuro, frustrante a la par que gratificante sensación no tangible. Marchó la última navidad a tierras anglosajonas con billete de ida pero no de vuelta, posponiendo un futuro en el que debía tomar drásticas decisiones. La ansiedad le oprimía; le susurraba que se despidiese de la vida. El hecho de que su abuelo paterno -con el que había convivido durante seis meses recientemente- casi muriera, le empujó a tomar la decisión más visceral de su existencia: coger un avión y reencontrarse en el frío del invierno con un amor frustrado de verano. En el presente, ocho meses más tarde y de nuevo en la casa que le vio enfermar, recuerda con tal nitidez el porqué de aquella huida durante unas fechas que empujan a compartir tiempo y espacio con los más allegados, que no mejor queridos. Decidió pasar sus vigésimas Nochebuena y Nochevieja con un chico inglés del que se agarró tal clavo ardiendo. Era su ángel de la guarda. Aquella estancia en una aldea limítrofe a Cambridge sirvió para desempañar el futuro. Un futuro en el que aquel ángel de la guarda fue delegado de sus funciones y traicionado por un amor que buscaba caminar hacia adelante en la soledad. Pero sabía que el día llegaría. 

El día en que le echaría de menos y no habría remedio para ello. El pasado volvería de la manera menos prevista y más lacerante.