sábado, 17 de octubre de 2015

Relatos Cortos (XXIV)

Otra C. Otra muerte cortejando sin pudor. Esta vez, a diferencia de aquella vecina que una primavera le regaló la oportunidad de comprar sus primeras películas en formato físico, sí le tocó de cerca. Muy de cerca. Pero a la vez remotamente lejos. A 1.815, 8 kilómetros. A dieciséis horas y cincuenta y siete minutos. Contempla una fotografía reciente en la que aparece, busca incesantemente la huella de la tercera letra de nuestro abecedario. La vista, ni el píxel, aciertan. Aquella mujer le ofreció el mejor de los calores maternos, una lumbre que poco le había abrigado hasta entonces. Ambos se conocieron por boca de otro («en el principio era el Verbo»). De él. Hijo de. Novio de. Aquel mozo nunca le fue presentado a aquella Francesca Johnson como el summer fling de su primogénito; bastó presenciar lo no-acotado por la palabra. El miedo de aquella dama, como el de la tía paterna del efebo expatriado, era estar cometiendo los mismos errores que a éste le habían empujado a emigrar de país en el que franquear un nuevo año. Le increpó la enfermedad tiempo después de haber cesado la comunicación. La marejada de la ruptura homosexual anegó todo árbol genealógico político. Agnóstico autoproclamado, rezó al Dios en el que ella creía, para que saliera incólume de la jugarreta del sino.

viernes, 2 de octubre de 2015

Flor de un día


Sin spoilers | Mar de plástico (Antena 3) y Rabia (Cuatro) han sido los últimos estrenos en materia de ficción española. La primera, un thriller que gira -otra vez- sobre el asesinato de una adolescente pero con sabor a mediterráneo e ínfulas socioculturales; la segunda, otro thriller pero sobre una España post-apocalíptica invadida por una epidemia (el cartón-piedra).