Empecé este blog con 16 años y otro nombre ('Dime que series ves y te diré cómo eres'). En un principio solo hubo cabida para las series de televisión pero más tarde decidí ampliar el contenido a todo aquello que contase con un mínimo de guion/ficción, ¡incluso la propia vida, señorxs! Decía Susan Sontag en 'Contra la interpretación': "En las buenas películas existe siempre una espontaneidad que nos libera por entero de la ansiedad por interpretar". Carrie Bradshaw decía en 'Sexo en Nueva York': "I couldn't help but wonder...". Bienvenidxs. Contacto: oscarrusvicente@gmail.com



martes, 26 de noviembre de 2013

'Masters of Sex', el amor como afrodisíaco

Hace dos años dio la campanada con 'Homeland' y este 2013 ha sido 'Masters of Sex' la serie revelación de la cadena Showtime. Cabe decir que ambas eran sus grandes opuestas para la parrilla televisiva de otoño. Dos productos totalmente opuestos que comparten la filosofía de la cadena: provocar ampollas. O remover conciencias. Si la primera establecía una premisa que giraba en torno a la guerra del terror del siglo XXI, la segunda retrocede al XX para hablar de sexo. Pero que el espectador no establezca ideas preconcebidas antes de tiempo, esta nueva serie resulta tremendamente moderna a pesar de que la acción transcurra en la década de los cincuenta. Porque, queridos, en el sexo (y el amor) tampoco hemos avanzado tanto.

'Masters of Sex' muestra cómo el ginecólogo William Masters y su asistente Virginia Johnson llevaron adelante un minucioso estudio a cerca de la sexualidad humana. Ellos son los protagonistas de una historia que realmente ocurrió; el jin y el yang de una extraña relación entre dos atípicas personas de la época. Él se inclina, más bien, hacia el carácter, la ideología y la oscuridad del Don Draper de 'Mad Men' mientras que ella se asemeja al entusiasmo y el deseo de superación de nuestra querida Peggy Olson. Él es el espejo de una sociedad masculina, machista y retrógrada; el marido que tiene abandonada a su esposa en el hogar. Ella es el retrato de la liberación y de la evolución de la mujer; madre divorciada con dos hijos y una hipoteca que pagar que no rehúsa del sexo sin compromiso. Él quiere saber de sexo. Ella sabe de sexo. William cae mal al espectador, Virginia se lo gana en cuanto aparece en pantalla. Desde el inicio hay algo repulsivo pero a la vez cadencioso entre ellos: química, atracción sexual no resuelta un tanto macabra. Pero no sólo ellos brillan con luz propia sino también toda la gama de personajes secundarios que les rodean; igual o incluso más interesantes que ellos.

Lo mejor de 'Masters of Sex' es la radiografía que hace de la tan eterna dicotomía sexo-amor. También por su prominente cariz femenino al incidir en el comportamiento de la mujer de la época ante un tema tabú como el sexo y al dibujar con esmero y cariño a sus féminas. El deseo es el gran protagonista de la serie; todos sus personajes poseen grandes ambiciones ya sea en el aspecto laboral, personal o familiar. Pero 'Masters of Sex' escava mas allá que en lo meramente sexual y se atreve a tratar temas como la violencia, el aborto (involuntario), la prostitución y la homosexualidad. Quizás no sea un fiel retrato de la sociedad de los cincuenta y peque de mayor imprecisión que 'Mad Men' pero tiene corazón y sobre todo, entretiene.

Es la historia de un amor enfermizo o de un enfermo por amor.