lunes, 17 de febrero de 2014

Cuestión de sexo

¿Os acordáis de 'How to make it in America'? Probablemente no. Podría decirse que fue el malogrado precedente de 'Girls'; una visión masculina y más bien optimista, de un grupo de veinteañeros en Nueva York. Duró apenas dos temporadas y un total de dieciséis episodios -estrenados entre 2010 y 2011- y, desde mi honestidad, no recuerdo más allá de un par de escenas; como por ejemplo esta. El contar con un final abierto le hace flaco favor. Ambas series, además del rango de edad de sus protagonistas, comparten un similar discurso: cómo hacerse un hueco en la Gran Manzana. Pero he de decir, queridos, que 'Girls' le da mil vueltas. Más personal. Más dramática. Más visceral. Más divertida. Más mediática. Más romántica. Más sucia. Su tercera temporada se estrenó el pasado 12 de enero y tras la emisión de seis episodios, mi opinión no puede ser más favorable. ¿Ha encontrado Lena Dunham un equilibrio narrativo? El protagonismo de Hannah parece haber cedido en detrimento del resto de personajes; incluso las tramas de algunos de ellos han llegado a un lugar común, como es el caso de Marnie y Ray. La maduración sexual de Shoshanna continúa su estrambótico viaje; la amorosa y profesional, de Hannah y Adam. La aparición de Caroline es muy loca, nunca mejor dicho, pero logra re-dibujar el personaje de Adam y mostrar el porqué de su personalidad; lo que hace intuir al espectador cierta turbulencia en la infancia de los hermanos Sackler. Jessa sigue siendo Jessa.

De Nueva York nos trasladamos a San Francisco, la ciudad de 'Looking', nueva serie del canal de televisión HBO cuyo argumento gira en torno a la vida de tres hombres homosexuales. Comparte la misma filosofía de 'How to make it in America' y 'Girls' pero se desmarca de ella gracias al "factor gay" de sus personajes. Andrew Haigh está detrás de las cámaras como director y guionista, lo cual es sinónimo de calidad pues este señor dirigió y escribió 'Weekend' (id, 2011); tan sólo hay que echar un vistazo al quinto episodio para comprobar dicha afirmación. El propósito de esta serie también es mostrar cómo el trío protagonista alcanza sus metas personales y profesionales, además de proporcionar un retrato -¿fidedigno?- de la amistad y la vida gay en dicha ciudad. Jonathan Groff está para comérselo. El tono desinhibido y la des-dramatización de las tramas son un total acierto, acorde a la luminosa fotografía. Íntima, sexy, romántica. Si 'Girls' tiende a retorcer la realidad, 'Looking' la mima.