Empecé este blog con 16 años y otro nombre ('Dime que series ves y te diré cómo eres'). En un principio solo hubo cabida para las series de televisión pero más tarde decidí ampliar el contenido a todo aquello que contase con un mínimo de guion/ficción, ¡incluso la propia vida, señorxs! Decía Susan Sontag en 'Contra la interpretación': "En las buenas películas existe siempre una espontaneidad que nos libera por entero de la ansiedad por interpretar". Carrie Bradshaw decía en 'Sexo en Nueva York': "I couldn't help but wonder...". Bienvenidxs. Contacto: oscarrusvicente@gmail.com



lunes, 3 de febrero de 2014

'Todas las canciones hablan de mí', asesinar a golpe de olvido

"Cuanto mayor es el tiempo que hemos dejado atrás,
más irresistible es la voz que nos incita al regreso.
Esta sentencia puede parecer un lugar común
sin embargo, es falsa.
El ser humano envejece,el final se acerca,
ya no queda tiempo que perder con recuerdos.
Hay que comprender la paradoja matemática de la nostalgia.
Ésta se manifiesta con más fuerza en la primera juventud
cuando el volumen de la vida pasada es insignificante."
'La ignorancia' (Milan Kundera, 1995)

A propósito de Milan Kundera, me deleito escribir sobre una figura del cine patrio que despierta en mí, cierta curiosidad: Jonás Trueba. Hijo de Fernando y sobrino de David. Ya dediqué unas líneas a 'Los Ilusos' (id, 2013) y es precisamente mi recepción crítica tan positiva y entusiasta la que me ha llevado al visionando de su ópera prima: ''Todas las canciones hablan de mí' (id, 2010), una dramedia romántica que escapa del tal manido chico-conoce-chica. Oriol Villa y Bárbara Lennie se ponen en la piel de Ramiro y Andrea respectivamente, una pareja que rompe tras seis años de relación; ambos tienen que aprender a vivir el uno sin el otro, olvidarse y empezar de cero... pero los recuerdos pesan. El espectador presencia su pasado en común y su presente por separado; dos caminos que se cruzan de vez en cuando. La trama adopta un estilo narrativo similar al de '500 días juntos' (Marc Webb, 2009) dando saltos cronológicos en la relación. Pero no sólo se nos cuenta una historia de amor sino también la de una generación perdida en su veintena con un gran abanico de personajes secundarios.

La buena mano del benjamín de los Trueba no sólo es visible en la narración no lineal sino también en otros aspectos. Los personajes secundarios -en especial, las amantes de Ramiro- sirven para mostrar las distintas caras de su protagonista masculino (*). La acertada elección de la banda sonora, a pesar de pecar de estridencia en algunos casos (**), se caracteriza por una variedad e internacionalidad poco usuales con la presencia de artistas como Franco Battiato, Nacho Vegas, Christina Rosenvigne o Bola de Nieve. Es notoria, además, la minuciosidad de la selección musical pues en la mayoría de los casos, las canciones se integran en el relato como un personaje más. El buen oído de Jonás da paso a su buen ojo pues inunda al espectador de referencias literarias -rasgo de La Nouvelle Vague o Woody Allen- de manera implícita o explícita.

(*) Spoiler | Me hizo recordar a 'Todas las mujeres' (Mariano Barroso, 2013) pues en ambas películas, los protagonistas masculinos son retratados a través del contacto con personajes femeninos. Pero si en la primera, el personaje de Nacho -Eduard Fernandez- no pierde ni un ápice de protagonismo, en ésta, sí lo hace el de Ramiro en detrimento de una mayor presencia e importancia narrativas de su círculo social.
(**) Spoiler | La escena final, a pesar del discurso de Ramiro, se ve distorsionada por la música in crescendo. Otra pieza encajaría mejor. Eso si, las palabras de Ramiro son un golpe a/de la realidad.

'Todas las canciones hablan de mí' se manifiesta como una oda a la literatura, a la música y al propio cine. A las inspiraciones creativas de Jonás. Y especialmente... a la nostalgia. Puñetera donde las haya. ¿Es posible amar después de amar? Quizás encontraréis la respuesta en esta película.