Empecé este blog con 16 años y otro nombre (Dime que series ves y te diré cómo eres). En un principio solo hubo cabida para las series de televisión, pero más tarde amplié el contenido a todo aquello con un mínimo de ficción, incluso la propia vida. Decía Susan Sontag en Contra la interpretación que «en las buenas películas existe siempre una espontaneidad que nos libera por entero de la ansiedad por interpretar». Pero Carrie Bradshaw también decía en la excelente Sexo en Nueva York: «No pude evitar preguntarme».

domingo, 10 de febrero de 2019

Fotogramas que molan (II)


Eusebio Poncela y una niña Manuela Velasco en «La ley del deseo» (Pedro Almodóvar, 1987). Quizás sea la escena más icónica de esta película. Madrid y su sofocante verano son personajes secundarios. El maravilloso personaje de Carmen Maura una actriz transexual, hermana del cineasta protagonista– tiene tanto calor que una noche le pide a un trabajador de la limpieza que le riegue enterita. Es un acto de liberación y rebeldía. La película es ELLA. 



Me gusta cómo Almodóvar (con cameo inclusive como dependiente de una ferretería) introduce la pantalla partida durante la conversación telefónica entre Pablo (Poncela) y su examante Juan (Micky Molina se da un aire a Álex García). «Estoy tratando de olvidarte y cuando uno trata de olvidar, no escribe», le dice el protagonista. 


Almodóvar marcándose un fugaz cameo como ferretero

Más allá del guiño paternofilial (los Guillén como padre e hijo policías), me quedo con el ¿guiño? a «Arrebato» (Iván Zulueta, 1979): la escena de Pedro, el cineasta, con una fan (Marta Fernández Muro). En la película de Zulueta, los personajes de Poncela y Fernández Muro comparten amistad, droga y curiosidad malsana hacia el primo de ella, el enigmático Pedro (Will More).

La ley del deseo (arriba) y Arrebato (abajo) 


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