viernes, 4 de febrero de 2011

Cartas a Eva

Cuidado, spoilers hasta el final de la tercera temporada de 'La Pecera de Eva'.
Te despediste un 25 de noviembre inesperadamente con un capítulo quizás demasiado extraño para cerrar una grandiosa tercera temporada que poco a poco consiguió recuperarse de ese tono tan dubitativo que presentabas al principio de la misma. Pero tú eres distinta al resto de las series y decidiste cerrar la trama con un capítulo recopilatorio (de esos que tanto te gustan para contar historias más alejadas de la trama principal) de un personaje que aunque no haya tenido mucha presencia durante la tercera tanda de episodios seguramente tenga mucha más en la siguiente, ''La López'', un gran acierto de personaje que ya en su primera aparición te gana por su caracterización. Ella es distinta, especial y la mejor compañía para poder sentarte en cualquier rincón del instituto y compartir tus frustraciones y miedos además de bocadillo (o croquetas pasadas). Si ya de por si me gustó la trama de Ari durante la segunda temporada intentando buscar su verdadera identidad, esperaba ansioso la continuación (que se hizo de rogar) de ese final tan bonito pero a la vez tan poco esperanzador entre ella y Tamara, no era posible un bonito final para ellas a corto plazo y así se demostró con una Tamara sorprendentemente embarazada y una Ari que obligatoriamente tuvo que madurar para sacar a flote esa relación.  Por lo que la irrupción de "La López" en la vida de la joven lesbiana elevó mi interesés hacia esa trama. Cada conversación, cada grito, cada confesión suponía la construcción de una relación tan tierna entre psicóloga y paciente que hasta a veces parecía indicar que también era amorosa (afortunadamente no se cayó en el recurso fácil para establecer una historia llamativa entre ambas). La progresiva evolución de Ari con respecto a su pareja y el bebé que venía en camino fue un caramelo, esas idas y venidas no daban cabida a un final feliz pero si quizás esperanzador. La pareja decidió darse un tiempo, asimilar ese camino tan corto, intenso pero lleno de piedras y volver a su anterior vida, Ari desligándose de aquella madurez forzada y únicamente llevando una vida de estudiante mientras Tamara continuando con ese embarazo, con la esperanza de que con el paso del tiempo pudiesen quedar, ir al cine y ser una pareja normal de adolescentes omitiendo que hay una criatura en medio.

También nos regalaste a tus seguidores otra historia de amor aún más bonita que al principio se mostró un poco forzada con la incorporación de César al instituto (con esa escena de él contemplando a Eva durmiendo en la consulta) después del inesperado abandono de Pep con el que Eva tenía una más que atrayente e interesante tensión sexual no resuelta. Pero aunque el principio resultase poco creíble, el desarrollo fue impecable con cada escena que compartían ya fuese hablando de los casos que tenían o de sus propias vidas. Y aunque ambos quisiesen alejarse por unos motivos o por otros, no podían remediar la existencia de ese sentimiento tan fuerte que les unía y que se materializó con la confesión por parte de Eva y ese beso (para mí uno de los mejores que he visto despues de los de Peter y Olivia en 'Fringe') en uno de los últimos capítulos. Las cosas se presentan crudas pero también bastante interesantes después de la confesión de César a Eva de que tiene sida.

Sé que me dejo muchas cosas en el tintero como la trama de Sonia, de Taher y Malik, de Fabián o de Ana pero entonces me saldría un post demasiado largo. Has demostrado ser la serie que ha logrado diferenciarse de las típicas "españoladas" ya sean dramedias familiares o supuestas series juveniles que reflejan la realidad como 'Física o Química'. Espero que pronto los excelentísimos programadores de Telecinco o Cuatro, porque yo ya no me aclaro, se decidan a estrenar tu cuarta temporada y poder volver a disfrutar de ti.