viernes, 21 de diciembre de 2012

'El cuerpo', nada es lo que parece










El pasado miércoles 19 la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid organizó el preestreno de 'El Cuerpo' y un posterior coloquio con su director y guionista Oriol Paulo, su otra guionista Laura Sendim y la actriz Aura Garrido.

(Sin spoilers) La película pertenece al género thriller -cada vez menos atrayante para un servidor- cuyos primeros minutos muestran  la huida de un guardia de seguridad de la morgue donde trabaja y su posterior atropello. El aparente motivo de este suceso es la desaparición del cadáver de una mujer, el cual deberá resolver un inspector de policía junto a la colaboración del marido de la difunta, principal sospechoso.

El elenco, en un primer momento, puede resultar de lo más atractivo al contar con múltiples rostros televisivos y del cine: Belén Rueda ('El Orfanato'), José Coronado ('No habrá paz para los malvados'), Hugo Silva ('Los hombres de Paco') y Aura Garrido ('Crematorio', 'La Pecera de Eva') son su cuarteto protagonista. Es evidente como cada uno de ellos puede atraer a un determinado sector de la población. También hacen aparición otros rostros de la televisión como Cristina Plazas ('Los hombres de Paco') o Juan Pablo Shuk ('El Barco'). Sin embargo la expectación ante una calidad interpretativa notable se diluye al comprobar como la caracterización de la mayoría de los personajes peca de excesiva y poco sutil, además de contar con diálogos totalmente artificiales. Esto ya de por sí imposibilita creerse las aristas, motivaciones y tramas de los personajes. Como consecuencia algunas escenas llegan a provocar vergüenza ajena e incluso risa en el público y apuesto que esa no era la intención del director.

La ambientación también se aleja de la sutilidad al crear un espacio oscuro y tenebroso, recurriendo a situar la acción en una vieja morgue y a factores como la lluvia y la tormenta -tan propio de 'El Internado'- para llevar a cabo una evidente conexión entre los personajes y la meteorología. Cabe destacar el uso desacertado de la música, cuyas composiciones resultan demasiado molestas en determinados momentos (especialmente aquellas que buscan sobrecoger y/o asustar al espectador). 

La trama -no quiero desvelar ningún detalle- adolece de tramposa e inverosímil. Muchas películas con puntos de partida más retorcidos y rocambolescos consiguen convencer al espectador de que lo que están viendo puede ser verdad, sin embargo ésta no invita a entrar en "el juego". Recurre a los flashbacks de forma innecesaria ya que muchos de ellos únicamente reafirman teorías o datos que ya han sido expuestos en el presente. Todo ello hace que el espectador se anticipe a los hechos  en muchas ocasiones e incluso desee ver el desenlace, expectante por el presumible giro de guión que cambiará las tornas y mejorará el conjunto global de la película. En este aspecto, me recordó inevitablemente a la entretenidísima 'Luces Rojas' (Rodrigo Cortés, 2012) al ser dos películas totalmente tramposas que juegan con el espectador que sin embargo se diferencian en el tratamiento del suspense. Mientras que en 'El cuerpo' cada paso hacia la resolución de la trama resulta forzado y tedioso, en 'Luces Rojas' sucede lo contrario. 

El largometraje es vendido como un estimulante y novedoso thriller con interpretaciones majestuosas que por desgracia no lo es. A pesar de mi posición negativa, muchas personas salieron de la sala asombradas y lo tildaron de "increíble", lo que indica que 'El cuerpo' no deja indiferente a nadie y provoca diversidad de opiniones.
"Toda muerte es un homicidio hasta que se demuestre lo contrario pero nada es demostrable sin una autopsia." -Dra Tapia