viernes, 14 de diciembre de 2012

Ganamos todos

"Son tiempos difíciles para los soñadores". Es lo que dice Amélie Poulain, ¿cierto? Puede que Mike Flaherty también lo piense, protagonista de una de mis películas favoritas, 'Win Win' (Thomas McCarthy, 2011). El reparto es todo un lujo al contar con actores de la talla de Paul Giamatti, Amy Ryan, Bobby Cannavale y Margo Martindale entre otros. Tampoco falta el actor revelación: el jovencísimo Alex Shaffer.

(Sin spoilers) La historia gira en torno al ya mencionado Mike; cuarentón casado con dos hijas, abogado sin mucha suerte y entrenador de estudiantes de lucha libre. Representa, en cierto modo, el cansancio, el hastío vital, el continuo fracaso y la supervivencia en una sociedad en la que él se está ahogando, económicamente, sin que su propia mujer (Jackie) lo sepa. Sin embargo todo ello cambia cuando se le presenta la posibilidad de poner punto y final a sus problemas económicos defendiendo a uno de sus clientes (Leo), lo que supondrá conocer a su enigmático nieto (Kyle).

Historias pequeñas, grandes cambios. Nada de grandilocuencia, ni tiros, ni tramas retorcidas o rocambolescas. La sencillez puede ser primordial a la hora de contar una buena historia y Thomas McCarthy logra hacerlo de manera solvente a través de un retrato de personajes profundamente reales, una trama que nunca se estanca y avanza de manera natural, y un sentimiento y una sensibilidad que logran que el drama y la comedia se fusionen perfectamente. La trama es un canto al optimismo, a la felicidad, al cambio y especialmente a las segundas oportunidades. Quizás ahí resida el problema de 'Win Win'; la historia de superación se ha contando en multitud de ocasiones a lo largo de los últimos años y en este caso el guión peca de previsibilidad y anticipación. Aun así, el gran peso emocional de los personajes y la fabulosa interacción entre ellos (en especial la relación entre Jackie y Kyle) logran que ese detalle quede difuminado y uno termine la película con una sonrisa en la boca y satisfecho con lo que se le ha contado.

Como en toda película "indie", la música es un factor clave, sonando entre otras canciones 'Have a nice day' de Bon Jovi, la inédita  'Think you can wait' de The National y un extenso y original repertorio de Lyle Workman, quien también ha compuesto la banda sonora de largometrajes como 'Virgen a los 40', 'American Pie: El reencuentro' y 'Supersalidos'.

En definitiva, si queréis ver una película amena, sencilla y enternecedora, ésta es una opción de lo más sugerente. La familia Flaherty se ganará vuestro corazón.

"Kyle, We love you." -Jackie Flaherty