Comencé en ésto de blogger con 16 años pero no le di vidilla al blog hasta los 18 tras empezar la universidad. En un principio sólo hubo cabida para series pero luego expandí la temática a todo aquello que tuviera un mínimo de guión/ficción; ¡hasta la propia vida, señoras! Decía Susan Sontag: "En las buenas películas, existe siempre una espontaneidad que nos libera por entero de la ansiedad por interpretar". Bienvenidas. Contacto: oscarrusvicente@gmail.com

domingo, 19 de mayo de 2013

El reencuentro de dos almas gemelas



Spoilers de la segunda temporada de 'The Big C' | Me salto por ahora un análisis extenso de los pros y contras de la segunda temporada de 'The Big C' pero ¡que mal le sentó el invierno y la renovación! Ya de por sí no me entusiasmó el cierre de la primera temporada con Cathy decidida a combatir el cáncer. No más "bitch brave" por mucho que Andrea le regale a la protagonista una camiseta con esa frase puesta en ella. No más carpe diem. No más Sean vagabueando y soltando discursos anticapitalistas y ecológicos a diestro y siniestro por culpa del embarazo de Rebecca, personaje que pasó de ser secundario y estimulante a regular y pelmazo. No más Marlene (viva). Paso de verter mierda sobre lo poco que han aprovechado a Andrea para así darle una tediosa trama amorosa. Pero no todo es malo  ya que la evolución de Paul y Adam ha sido muy satisfactoria a lo largo de los doce episodios (hasta tras la cancelación del viaje de Italia) y la introducción de Lee fue un sorpresón. Y un placer para los ojos ver a Hugh Dancy marcando tabletita y yendo a bares gays a ligar con osos... La amistad entre Cathy y Lee es uno de los mejores aciertos de la serie desde su inicio y otorga memorables diálogos y escenas tanto en la faceta cómica como dramática. Os dejo con una muy meditativa conversación entre ambos.
Lee: ¿Qué haces?
Cathy: Intentando coger mi maldita botella. ¡Puta máquina!
Lee: ¿Siento un poco de ira reprimida?
Cathy: Estoy teniendo un mal día.
Lee: Eso parece.
Cathy: Mi seguro me está jodiendo y no me dejará empezar el tratamiento hasta mañana y me pone de los nervios.
Lee: Es sólo un día.
Cathy: Ya sé que es sólo un día. ¿Pero qué pasa si hoy es el día que decanta la balanza? Yo quería que hoy fuese un día perfecto. Estaba tan feliz cuando me desperté pero ahora... ¿Por qué nada va como debería ir?
Lee: Sí que ha ido. Simplemente no ha ido por donde tú querías que fuese. Puede que seas una valiente zorra pero no puedes controlar el universo. Eres el agua, no la roca.
Cathy: ¿Qué eres? ¿Un puñetero budista?