sábado, 28 de septiembre de 2013

La escena de la semana (X)


Sin spoilers | Me encanta el blanco y el negro de 'Manhattan' (Woody Allen, 1979) y ahora también el de París y las praderas de 'Jules et Jim' (François Truffaut, 1961). Hasta la fecha de hoy nunca había visto alguna de las películas del cineasta francés pero, como siempre, la sombra de la cinefilia acecha y los clásicos son los clásicos; reconozco no sentir demasiada predilección por ellos pero a veces toca hacer de tripas corazón y concederles el baile de honor. En alguna que otra ocasión huyen antes de las doce pero en otras te proponen una fructífera noche. Vista en 2013 la película no es una revolución en cuanto a temática, un triángulo amoroso, pero se me antoja atractiva la filosofía de unos personajes que han atravesado la Gran Guerra y cuyos diálogos rebosan lecciones de vida. Van y vienen sentimental y físicamente. "Jugamos a la vida y perdimos" se resigna uno de ellos en determinado momento. A mi entender el panfleto del director es desmitificar la errónea concepción del amor en pareja. Es por ello que no considero la película como una gran historia de amor sino todo lo contrario. Pero hay diálogos que rezuman un romanticismo exacerbado como el del vídeo: guerra y amor. Por no hablar de Jules y su código moral, menudo santo y menudo romántico. Aún así puede que la película peque un poco de repetitiva y otorgue un final súbito. En resumen, 'Jules et Jim' es ácida y amarga pero por momentos tan dulce que empalaga. Como el amor, ¿no?