Comencé en ésto de blogger con 16 años pero no le di vidilla al blog hasta los 18 tras empezar la universidad. En un principio sólo hubo cabida para series pero luego expandí la temática a todo aquello que tuviera un mínimo de guión/ficción; ¡hasta la propia vida, señoras! Decía Susan Sontag: "En las buenas películas, existe siempre una espontaneidad que nos libera por entero de la ansiedad por interpretar". Bienvenidas. Contacto: oscarrusvicente@gmail.com

lunes, 14 de julio de 2014

El oficio del artificio

Sin spoilers | Puntualizar un par de cosillas antes de comenzar a disparar divagar:
  • No he leído la novela 'The Fault in Our Stars' (John Green, 2012)
  • Los guionistas encargados de adaptarla a la gran pantalla han sido Scott Neustadter y Michael H.Weber, responsables también de los libretos de  '500 días de verano' (Marc Webb, 2009) y 'Spectacular Now' (James Ponsoldt, 2013), esta última también adaptación de una novela de Tim Tharp.
  • Vi la película doblada al castellano por lo que me perdí a Laura Dern (protagonista absoluta de 'Enlightened') en versión original. ¡Maldita sea! Encontrar a Sam Trammell (el cambiaformas de 'True Blood') como padre de la protagonista en cambio no me convenció.
  • Shailene Woodley haciendo de hija borde de George Clooney en 'Los descencientes' (Alexander Payne, 2011) mola más que haciendo de niña buena en las citadas 'Spectacular Now' y 'The Fault In Our Stars' (Josh Boone, 2014).

Material inflamable: el cáncer. Material aún más inflamable: el cáncer en la adolescencia. Me vienen a la cabeza la serie de televisión catalana 'Polseres Vermelles' (TV3, 2011-) y la española 'Física o Química' (Antena 3, 2008-2011). Dejo al lector adivinar cuál se llevó al gato al agua en crítica y/o audiencia. Difícil no es. Fuera de nuestras fronteras, la segunda temporada de 'In Treatment' (HBO, 2009) contó con Alison Pill para dar vida a April, una joven recién-salida-de-la-adolescencia con cáncer. 'The Fault in Our Stars' -'Bajo la misma estrella' en español- mezcla el cáncer y el drama romántico de manera errática al mezclar el artificio (*) y la más cruda realidad, ofreciendo dos productos en uno. Siento si hiero la sensibilidad de algún lector pero, ¿cómo es posible que una adolescente con cáncer terminal cuya infancia ha pasado en hospitales viva así el típico amor de la edad del pavo? Entiendo que un adolescente con una vida más o menos normal deje todo de lado y se obsesione por una persona -mirando constantemente el whatsapp- pero chirría cómo difiere el pasado relatado en voz en off y su comportamiento en el presente por mucho sarcasmo y humor negro de los que se valga. Por no mencionar cómo se relega la figura paternal a un segundo plano. Y si lo que uno quiere es hacer llorar al público, no es muy recomendable crear clímax(es) dramáticos cada dos por tres porque te cargas esa olla a presión. [Mini-spoiler] El viaje a Holanda es ya pa' mear y no echar gota [Mini-spoiler]. Me entristece ver cómo los guionistas no han sabido sacar un mayor jugo a elementos como el miedo a no ser recordado, la pérdida y el duelo de un hijo por parte de los padres (**), el primer amor y especialmente la enfermedad en la adolescencia y la frustración que conlleva. ¿Por qué nunca se habla del suicidio? Supongo que lanzar preguntas al aire es igual de inútil que esta película.

(*) Para dar forma a esa gran historia de amor idílica adolescente. Indigesto.
(**) 'Rabbit Hole' (John Cameron Mitchell, 2011) es una buena muestra de ello.