jueves, 7 de febrero de 2013

'Keep the lights on': donde hubo fuego, cenizas quedan

(Sin spoilers) Tediosa y repetitiva historia la que se nos cuenta en 'Keep the lights on' (Ira Sacks, 2012). Se trata de un largometraje de trasfondo autobiográfico que relata la relación entre dos hombres homosexuales a lo largo de diez años marcada por la adicción, los secretos, el amor y la esperanza. Thure Lindhardt y Zachary Booth dan vida a Erick Rothman, un director de cine danés que vive en Nueva York y Paul Lucy, un abogado de la industria de la publicidad, adicto a la heroína y al sexo.  Drama romántico "indie" que pretende ser un relato íntimo e innovador que sin embargo acaba aburriendo al explorar continuamente los mismos conflictos y vaivenes de una relación tortuosa desde la década de los 90 hasta 2008. No compro el relato en sí por su monótono argumento pero si la reflexión a la que me ha hecho llegar: en realidad este mundo está lleno de parejas como Erik y Paul que obedecen al "ni contigo ni sin ti". Una pena. Me quedo con la dulzura y fragilidad del personaje de Erik ("Sólo quiero estar desnudo contigo" pronuncia en un determinado momento de la película), su trabajo en un documental sobre el desconocido artista homosexual Avery Willard -que existe en realidad- , y las imágenes de Nueva York.

La otra cara de la moneda es la enternecedora y muy personal  'Weekend' (Andrew Haigh, 2011), una de mis pelis favoritas [actualizado el 28 de febrero] que se estrenará en España el 1 de marzo.