Comencé en ésto de blogger con 16 años pero no le di vidilla al blog hasta los 18 tras empezar la universidad. En un principio sólo hubo cabida para series pero luego expandí la temática a todo aquello que tuviera un mínimo de guión/ficción; ¡hasta la propia vida, señoras! Decía Susan Sontag: "En las buenas películas, existe siempre una espontaneidad que nos libera por entero de la ansiedad por interpretar". Bienvenidas. Contacto: oscarrusvicente@gmail.com

sábado, 8 de marzo de 2014

La escena de la semana (XVII)


Spoilers | La tercera temporada de 'Homeland' era un reto; tarea compleja el reconquistar a un público que ya había mostrado síntomas de disconformidad durante la recta final de su segunda temporada. Quemar trama fue una decisión valiente y ofreció el arco argumental más intenso de la serie pero tanto la historia como los personajes se resintieron de tal maniobra. Si ya de por sí, la serie había coqueteado con la inverosimilitud desde su inicio, los últimos coletazos de la caza sobre Abu Nazir erosionaron -aún más- la credibilidad depositada en ella por parte del espectador. Al igual que Olivia y Peter en 'Fringe', Carrie y Brody funcionaban mucho mejor cuando estaban contra las cuerdas; es por ello que el final de la segunda temporada funcionó. Tampoco ayudó el creciente protagonismo de Danna Brodry más allá de su relación paterno-filiar. 'Homeland' volvió en septiembre dubitativa y con el anuncio por parte de sus guionistas de una nueva estructura; la temporada se dividiría en tres actos, cada uno de ellos formado por cuatro episodios. El primer acto sirvió para confirmar los malos augurios; la ausencia del protagonista masculino, la deriva de la CIA, el falso careo entre Saul y Carrie y la vida sexual-amorosa de Danna fueron motivos suficientes para que muchos seguidores abandonaran el barco. Estaba claro que la mejor versión de 'Homeland' había quedado atrás pero los guionistas tenían un material decente entre manos. ¿El resultado? Ocho capítulos muy entretenidos y un final de altura: la redención y muerte del anti-héroe ante los ojos de su amada.