sábado, 22 de marzo de 2014

La escena de la semana (XIX)


Sin spoilers | Entre tanto fervor por el remake en la industria cinematográfica y televisiva de Estados Unidos, hace 3 años Showtime se sacó de la manga un drama familiar en mayúsculas: 'Shameless'. Sin hacer mucho ruido mediático, la serie se casca temporadas de aúpa año tras año. Se le podría achacar un excesivo retorcimiento de la realidad pero a la hora de hablar de sentimientos, es una de las series más realistas que se emiten actualmente. No hay mejor drama que retrate la adolescencia y la juventud con tal naturalidad y precisión al no haber tabúes. Su mérito se extiende también a otras parcelas de la vida misma: enfermedad, muerte, soledad, orientación sexual, pareja. Esta cuarta temporada confirma tanto la maduración de sus personajes como de la serie misma. El tono ligero y la tendencia a des-dramatizar que imperaban a veces, ha dado paso progresivamente a una mayor oscuridad. Ojo; el humor negro, la extravagancia y la irreverencia continúan presentes pero sí es cierto que ha disminuido su cuota de pantalla. El grupo de guionistas no sólo se ha encargado de dibujar personajes protagonistas con identidad sino también una serie de secundarios que con el paso de las temporadas han ido ganando un mayor protagonismo y el favor del espectador; los hermanos Milkovich, el matrimonio Kevin-Veronica y Sheila son el ejemplo de ello. Pero la mayor valía de sus escritores es el perfecto manejo de la cantidad de tramas simultáneas sin darse de bruces, además de dotar de interés y equidad a todas y cada una de ellas."Shit happens" es la frase idónea para definir la creación de Paul Abbott. El vídeo, obviamente, contiene spoilers de la cuarta temporada y condensa en pocos minutos la esencia y evolución de la relación Fiona-Lip.