Comencé en ésto de blogger con 16 años pero no le di vidilla al blog hasta los 18 tras empezar la universidad. En un principio sólo hubo cabida para series pero luego expandí la temática a todo aquello que tuviera un mínimo de guión/ficción; ¡hasta la propia vida, señoras! Decía Susan Sontag: "En las buenas películas, existe siempre una espontaneidad que nos libera por entero de la ansiedad por interpretar". Bienvenidas. Contacto: oscarrusvicente@gmail.com

martes, 7 de julio de 2015

Mujeres y hombres

"Ah look at all the lonely people..." - Eleanor Rigby [The Beatles] 
Llevo semanas con el apetito de escribir unas líneas sobre The Disappearance of Eleanor Rigby (Ned Benson, 2013). Su estreno comercial en cines españoles no concibió proyectar el metraje original [ni siquiera algún pase exclusivo como sí ocurrió en Estados Unidos], es decir, la versión Him (Él) y la versión Her (Ella), sino la versión amputada: Them. De ahí la tibieza en cuanto a crítica y recepción en otoño de 2014 pues Them había sido despedazada bajo el mismo patrón de las mil y una películas de corte pseudo-romántico procedentes de Hollywood. Sin embargo, la crítica si se había mostrado entusiasmada un año antes en el Festival de Cine Internacional de Toronto ante un largometraje que contaba la historia de un matrimonio truncado por la fatalidad [spoiler: la muerte del primogénito] pero en dos partes, desde la perspectiva de cada uno de ellos. Me vienen a la mente 500 days of summer (Marc Webb, 2009), Rabbit Hole (John Cameron Mitchell, 2010) y Blue Valentine (Derek Cianfrance, 2010); la primera deja claro en sus primeros compases que su historia no es de amor ["This is a story of boy meets girl, but you should know upfront, this is not a love story"], la segunda ["and then what?"] se atreve a hablar de la pérdida de un hijo en el matrimonio y la tercera alterna el pasado y el presente de un matrimonio mal avenido tras un prometedor flechazoThe Disappearance of Eleanor Rigby: Him & Her tiene un poquito de éstas pero marca la diferencia al recurrir al Efecto Rashomon, término que ha conocido la popularidad gracias a la serie de televisión estadounidense The Affair y cuyo origen procede de la película japonesa Rashômon (Akira Kurosawa, 1950). No hace falta decir que en la versión Them -maquetada tras la compra de las originales por The Weinstein Company- no hay ni rastro de dicho juego narrativo. Him & Her se desarrollan durante el mismo periodo pero son narradas desde las diferentes perspectivas de Conor Ludlow (James McAvoy) y Eleanor Rigby (Jessica Chastain), una pareja de recién casados residentes en Nueva Tork que deberán hacer frente a un dramático revés de su nueva vida en común. Mientras Him se centra en la relación desde el punto de vista de Conor y por ende en su círculo familiar, amistoso y laboral, Her hace lo propio desde el de Eleanor y sus más allegados. Desde la experiencia del visionado, cabe decir que me guié por la recomendación de ver primero Him y después Her; mientras la primera no me pareció nada del otro mundo, sí resulta vital para que la segunda cale hondo en el espectador y así éste logre juntar las piezas del puzzle. Excelente. Sin Him, no hay HerLo mejor de la historia no es sólo ella, sino ellas: Eleanor, su madre (Isabelle Huppert), su hermana (Jess Weixler, la Robyn de The Good Wife) y su profesora de universidad: una Viola Davis espléndida, natural y lejos de la histriónica Annalise Keating de How to get away with murder. Es en la interacción entre estas mujeres, cuando la película gana enteros. También, obviamente, cuando Conor y Eleanor se ponen a jugar al gato y al ratón sin que una de las partes sea consciente. Cuando él la busca, ella no se deja encontrar, y viceversa.  Es en las escenas en común, donde precisamente el Efecto Rashomon hace acto de presencia al presentar mínimas divergencias que no afectan al relato  pero sí definen las personalidades de sus dos protagonistas. 




Más mujeres: las de Cloud of Sils Maria (Olivier Assayas, 2014), actualmente en cartelera en nuestro país. Leo que bebe de All about Eve (Joseph L. Mankie wicz, 1950]. Juliette Binoche [¿es o no es la doble de Rachel Griffiths?] da vida a Maria Enders, una actriz de renombre que tras protagonizar algún que otro blockbuster hollywoodiense, se ve en la tesitura de participar de nuevo en la obra de teatro que la encumbró a la fama veinte años antes; si por aquel entonces interpretó a una Sigrid de 20 años, ahora deberá meterse en la piel de una Helena de 40 (*). Kristen Stewart es su asistente personal mientras que Chloë Grace Moretz es la actriz [¿una especie de Lyndsay Lohan?] elegida para dar vida a Sigrid. Resulta difícil acotar Clouds of Sils Maria al contener tantas capas y subtextos pero su gran mérito no sólo es que esté protagonizada por tres féminas sino que aprueba el Test de Bechdel. ¿Lo más divertido? Su lado más meta y autoreferencial al hablar del cine, del teatro, de la fama y del envejecimiento. Las tres actrices parecen reírse de sí mismas. Por cierto, ¿escama que una película sobre mujeres esté dirigida por un hombre?

(*) Sí, es un drama lésbico. Resulta paradójico que por momentos resulte más interesante la historia entre Sigrid y Helena que el espectador no "presencia". Aún así, la delgada línea que separa ficción y realidad parece acabar un tanto difuminada.