lunes, 25 de octubre de 2010

De peceras y personalidades múltiples.

(La siguiente entrada contiene ligeros spoilers sobre las siguientes series)
'La Pecera de Eva' está 'in crescendo', cada capítulo son pasos agigantados hacia una serie realmente de culto en España. Sé que suena demasiado exagerado y hasta quizás me estoy equivocando, pero esta tercera temporada está superándose así misma. La vuelta de ciertos personajes de la segunda temporada han impulsado aun más las tramas. La vuelta de 'Ari' y la trama en la que le han envuelto me ha parecido un acierto, y aun más me ha gustado la vuelta de Fernando involucrándolo en la clase de diversificación. La personalidad del nuevo psicólogo choca mucho con sus pacientes y e incluso con sus padres, pero originan conflictos realmente interesantes. Tramas muy bien desarrolladas, personajes muy bien retratados con los que conectas desde el principio. Me parece una delicia el personaje de Eva, tan frágil pero a la vez tan duro enfrentándose continuamente a la clase de diversificación, Eva es un torrente de emociones y aún mas cuando su propio hijo entra en escena. Otro de los personajes que más me ha atraído esta temporada y por no decir de toda la serie, ha sido el de Sonia, a veces tan aparentemente dura, pero realmente frágil. Es una niña de doce años en el cuerpo de una de dieciséis que aun no ha superado la separación de sus padres ni que ambos intenten rehacer su vida. Otro de los aspectos que más me ha gustado últimamente ha sido el hecho de humanizar o justificar los actos de 'El Gorras' sin que éste deje de ser el mismo capullo. En 'La Pecera' no hay tabúes, las escenas familiares son realmente crudas y llenas de violencias que facilmente pueden ocurrir en cualquier ámbito, por lo que es fácil empatizar. Y uno de sus mejores aspectos es la música magistralmente elegida. Y puede que lo que vaya a decir ahora suene un poco a cliché, pero realmente 'La Pecera' ayuda muchas veces a replantearte las cosas e incluso a tomar decisiones después de ver algún capítulo. Pocas series me han hecho sentir lo que ha conseguido esta pequeña joya de la ficción nacional.

Y de una loca rodeada de alumnos conflictivos paso a otra rodeada de personalidades demasiado conflictivas. 'United States of Tara' es de esas series que en dos días te has visto una temporada entera. Me parece tan dulce pero a la vez tan enigmático el personaje de Tara Gregson, tan realista el personaje de Marshall dudando de su propia homosexualidad acostándose con una misteriosa, loca  pero a la vez desternillante adolescente, Courtney, a la cual no le importa que su novio se gay, simplemente que aunque él este con hombres, luego vuelva a casa.  La alocada trama de Kate en la segunda temporada, 'prostituyéndose' ante la webcam interpretando a la princesa 'Valahalla Hawkwind' explotando globos con su culo, el aparente cuento de hadas de Charmaine que vive pero que sin embargo acaba por derrumbarse. 'United States of Tara' no es la serie del siglo pero si buscas una serie original y ligera ¡ésta es la tuya!