domingo, 19 de abril de 2015

'The Jinx' & 'Serial', o cómo un nuevo estilo de narrativa sobre crímenes reales rompe las reglas del periodismo tradicional

Entre otoño de 2014 e invierno de 2015 un programa de radio (Serial) y un documental (The Jinx) han dado mucho de qué hablar en la blogosfera seriéfila española y páginas webs estadounidenses especialistas en analizar ficción cuando paradójicamente ninguno de ellos son series de televisión. Más allá de sus títulos -ambiguos a la vez que precisos- quienes más ruido han generado han sido sus protagonistas directos (Adnan Syed y Robert Durst) e indirectos (Sarah Koenig y Andrew Jarecki). Adnan Syed lleva doce años en prisión por el asesinato de su ex-novia en 1999 cuando ambos eran adolescentes. El multimillonario Robert Durst, hasta la emisión de la última parte del documental, había escapado de la ley tras ser sospechoso de la desaparición de su primera mujer en los años 80, el asesinato de su mejor amiga Susan Berman en 2000 y el de su vecino Morris Black en 2001. Sarah Koenig, periodista de ABC News y The New York Times, proviene del podcast This American LifeAndrew Jarecki es director de cine y responsable del documental Capturing the Friedmans (id, 2003) y la película All Good Things (id, 2010), la cual aborda, bajo el lema "basada en hechos reales", el matrimonio entre Robert Durst y Kathleen McCormack, interpretados por Ryan Gosling y Kirsten Dunst respectivamente. The Jinx nació tras Bob ver la película y contactar con la productora bajo el deseo de una entrevista con Jarecki. Serial nació después de que Rabia Chaudry, abogada y amiga de la familia Syed, presentara el caso a Koenig.

"What did I do? I killed them all, of course" // "¿Qué hice? Matarlos a todos, por supuesto" murmura el sospechoso de triple (*) asesinato Robert Durst durante los segundos finales de la serie documental de HBO The Jinx. Durst estaba en el baño y por lo que parece no era consciente del hecho de que su micrófono estaba todavía abierto cuando hizo la confesión más impactante de la televisión non-scripted [sin guión] de los últimos años. Si los cineastas, que no periodistas, deberían haber usado dicha "golosina" -o alertar a Durst de su inclusión- antes de la emisión del documental es una de los tantos interrogantes éticos que periodistas y documentalistas se han planteado desde su estreno el 8 de febrero de este año. El sexto y último episodio -emitido el 15 de marzo- de The Jinx muestra a Andrew Jarecki, su director, productor y escritor, enfrentándose a Bob con una nueva prueba que demostraría que él mató a su mejor amiga Susan Berman durante la navidad del año 2000. ¿Deberían los cineastas haber permitido primero a la policía interrogar a Jarecki sobre la nueva prueba? ¿Se pusieron ellos mismos u a otros en peligro "advirtiendo" a Durst sobre dicho descubrimiento? ¿Cuándo estaban obligados a contarlo a las autoridades? 

(*) Matización y ¡spoiler!: Robert Durst sí confesó asesinar a su vecino Morris Black en defensa propia. Fue exculpado por un juicio popular convencido, según alegaron también sus abogados, de que el juicio no iba sobre el 'después' del asesinato: trocear el cuerpo y tirarlo a la Bahía de Gavelston.

Muchas han sido las comparaciones entre The Jinx y Serial. Al igual que el documental, el podcast Serial re-abrió un cold-case [caso abierto] y condujo a su audiencia durante doce episodios semanalmente -a excepción del hiato de dos semanas con motivo del Día de Acción de Gracias- con un arco narrativo serializado lleno de cliffhangers. Se trata de una estrategia narrativa irresistible pero la floreciente popularización de estos narrative reporting [reportaje narrado al más puro estilo serie de televisión] ha hecho que reciba críticas bajo el interrogante de si los periodistas están renunciado a la ética en pos del drama. ¿En el periodismo de investigación tradicional uno jugaría a esconder la pelota del lector-oyente-espectador? ¿Cuán sinceros han sido Andrew Jarecki y Sarah Koenig sobre lo que sabían y cuándo lo sabían?  Serial y The Jinx "entierran el plomo" en beneficio del suspense. Y funciona. Consecuencias positivas: 68 millones de descargas del podcast y más de un millón de espectadores para el 1x06 del documental (*). Consecuencia negativa: una queja generalizada en redes sociales hacia Serial al no haber una revelación final impactante pues Koenig no resolvió al crimen. ¿Esta queja se aplicaría a The New York Times? Pero porque Serial fue contada en un estilo narrativo, los fans se decepcionaron al no obtener un final impactante y satisfactorio que normalmente si recibirían de una serie de ficción. Sin embargo un accidente fortuito si guió a los responsables de The Jinx a una conclusión idónea y más cercana a True Detective que al periodismo en sí. 

(*) Antes de su emisión el domingo por la noche, aquel mismo día Robert Durst fue detenido por lo que presumiblemente la audiencia subió como la espuma tras la noticia. La realidad siempre supera a la ficción.

Los sujetos -Robert Durst y Adnan Syed- se convierten en personajes en una historia y de ahí que la línea entre objetividad y simpatía comience a difuminarse. ¿Se desarrolla un nivel de lealtad hacia la persona investigada hasta el punto de permitir que la propia independencia se vea afectada? Koenig confiesa, en un momento dado, que cree que él [Adan] es buena persona porque ella siente que le conoce. Jarecki declara que confía abiertamente en Bob hasta que es preparado para la segunda entrevista y Bob le rehuye alegando que está de viaje en Madrid o Barcelona cuando la realidad es que no ha salido de Estados Unidos. ¿Es productiva dicha transparencia? Koenig confesó en Serial que estaba tratando de traer un nuevo nivel de honestidad a su historia a través de compartir sus propios pensamientos y prejuicios. ¿Es éso periodismo? Lo único que separa el periodista del comunicador partisian [parcial] es la imparcialidad. Muchos periodistas afirmarán que su principal lealtad es hacia el interés público, por tanto si uno tiene la grabación de la confesión de asesinato del multimillonario neoyorquino, ¿cuál es el mejor interés público? Los responsables de The Jinx no contactaron con Bob alegando la improbabilidad de una tercera entrevista y supuestamente entregaron las pruebas a los policías "meses antes" de su emisión. El quid de la cuestión es que dichas declaraciones son del 2012. El escrutinio mediático y el juicio paralelo han cambiado el destino de Bob y Adnan. ¿Es ésto lo que los periodistas u otros asumiendo el papel de periodistas de investigación pueden y deberían hacer? ¿O juegan simple y descuidadamente al "falso detective"? ¿Es trabajo del periodista demostrar la inocencia o culpabilidad de las personas? ¿Es parte del control y el equilibrio que aseguran el funcionamiento de la democracia?

Noticias y programas de entretenimiento que ponen de relieve casos criminales no son nuevos pero este podcast y este documental de televisión son investigaciones en toda regla.  ¿Es The Jinx una pieza de periodismo responsable? ¿Pierden los espectadores y/o periodistas "algo" cuando se dan forma a los hechos para adecuarlos a una narrativa multiepisódica? Las noticias siempre han tenido una historia [storytelling], ¿por qué? Los seres humanos son una especie narrativa y necesitan dar sentido a la realidad. Los periodistas organizan el caos del mundo para que los receptores lo entiendan y así se efectúe el cambio; buscan el drama humano en todo pues por encima de todo las personas anhelan la satisfacción de cierre. El problema viene cuando aquellos que claman actuar como periodistas ceden a la tentación de jugar con la audiencia. En una sociedad en la que la historia de mayor éxito es la más rentable y la historia más rentable es aquella que proporciona mayor éxtasis al contarla, ¿dónde están las vallas de contención éticas?

El género del documental vive entre el periodismo y la narración. The Jinx manipula la cronología de los hechos en pos de un mayor dramatismo. La cronología de la realidad es fácilmente sacrificada en detrimento de un efecto teatral. ¿Dónde finaliza el periodismo y comienza el entretenimiento? Ambos trabajos driven-narrative [motivados por la narrativa] asumen una forma cinematográfica incitando a sus audiencias a que vuelvan con la promesa implícita de que más pruebas incriminatorias saldrán a la luz en próximos episodios. En Serial Sarah Koenig no encontró un cuchillo ensangrentado o una pistola humeante que pudieran demostrar la inocencia o culpabilidad de Adnan pero ¿eludió la respuesta tras poner sobre la mesa las pruebas a sus oyentes? “If you ask me to swear that Adnan Syed is innocent, I couldn’t do it. I nurse doubt. I don’t like that I do, but I do. I mean, most of the time I think he didn’t do it.” ¿Es éso periodismo responsable a pesar de no dar una recompensa definitiva o un cierre dramático a la audiencia?